"El rincón de Rioja donde el canto de las aves es la única banda sonora."
Si estás buscando un lugar donde el tiempo parece detenerse y la naturaleza te abraza con fuerza, tienes que conocer el corredor turístico Quillosisa. Ubicado en la hermosa ciudad de Rioja, en la región de San Martín, este destino se ha convertido en mi refugio favorito para escapar del caos cotidiano. No es solo un punto en el mapa; es, como suelo decir, una conexión conmovedora con la selva que todo viajero debería experimentar al menos una vez en la vida.
Desde que pones un pie en el sendero, te das cuenta de que este no es el típico recorrido turístico saturado. Lo que más valoro de estar en Quillosisa es esa gratificante oportunidad de conectarte con el sonido de las aves tropicales que hay en la ciudad de Rioja. El ambiente es una mezcla vibrante de cantos y colores que te obligan a bajar el ritmo y simplemente observar.
Si eres un apasionado de la ornitología o simplemente disfrutas de la fauna silvestre, este lugar te va a fascinar. Si eres un fotógrafo de aves, entonces es el lugar perfecto; la densidad de especies y la visibilidad que ofrecen sus miradores te permiten capturar imágenes que en otros sectores de la selva serían imposibles. La paciencia aquí se premia con el avistamiento de especies emblemáticas de la zona en su estado más puro.
A menudo me preguntan si es un lugar para ir solo o acompañado. Mi respuesta siempre es la misma: tiene una vista increíble y es ideal para ir solo, con la familia, amistades o en pareja. No importa el plan que lleves, en Quillosisa se respira paz, tranquilidad y el aroma de los árboles. Es ese tipo de sitios donde puedes sentarte a conversar sin interrupciones o caminar en silencio disfrutando del aire puro que solo nuestra selva peruana puede ofrecer.
El corredor no solo se trata de caminar; se trata de sentir. El diseño del espacio permite que los visitantes interactúen con el entorno de manera respetuosa. Además de las rutas de senderismo, los puntos de observación estratégica te regalan panorámicas del valle que son difíciles de olvidar.
La arquitectura del paisaje en Quillosisa está pensada para resaltar la belleza natural de Rioja. Cada mirador te ofrece una perspectiva diferente de la densa vegetación y los relieves de la zona. Para quienes amamos la fotografía, el juego de luces entre las copas de los árboles al amanecer o al atardecer es simplemente mágico. Es, sin duda, uno de los mejores puntos para capturar la esencia del Alto Mayo.
Un viaje a la selva no está completo sin deleitar el paladar. Una de las grandes ventajas de este corredor es que no necesitas salir del complejo para comer bien. En Quillosisa se puede degustar de comidas regionales; para ello, hay un espacio específico donde se vende comida, lo que facilita pasar todo el día ahí sin preocupaciones logísticas. Podrás encontrar desde el clásico juane hasta cecina con tacacho, preparados con ese sazón local que tanto nos gusta.
Para que tu experiencia sea perfecta, es importante conocer algunos detalles logísticos que no siempre aparecen en las guías tradicionales.
A diferencia de otros atractivos turísticos que pueden resultar costosos, una de las mejores noticias es que el pase es libre para todas las personas. Esta accesibilidad convierte a Quillosisa en una opción inclusiva para la comunidad local y los turistas que buscan calidad sin afectar su presupuesto. Los horarios suelen seguir la luz del sol, siendo recomendable llegar temprano para aprovechar el avistamiento de aves.
Llegar es bastante sencillo. El corredor se encuentra a pocos minutos de la ciudad de Rioja. Puedes tomar un mototaxi local o ir en vehículo particular siguiendo la señalización hacia la zona de Quillosisa. El camino está en condiciones aceptables, permitiendo un acceso rápido para que empieces tu aventura en la selva cuanto antes.
El corredor turístico Quillosisa representa lo mejor de Rioja: accesibilidad, naturaleza vibrante y autenticidad. Ya sea que busques una foto profesional de un ave exótica o simplemente un momento de paz bajo la sombra de los árboles, este lugar te lo dará. Es una joya de la selva que debemos cuidar y valorar.
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