"Relájate en aguas cristalinas y conecta con la naturaleza en el corazón del Alto Mayo."
Si estás buscando un rincón en la selva peruana donde el estrés simplemente se disuelve, el Centro Turístico Tío Yacu es el lugar indicado. Ubicado en el corazón del Alto Mayo, específicamente en Segunda Jerusalén (Rioja), este destino no es solo un balneario: es un encuentro directo con la energía de la tierra.
A diferencia de otros puntos turísticos saturados, aquí te sumerges literalmente en el origen del agua. En esta guía te cuento todo lo que necesitas saber, basado en mi propia experiencia flotando en sus aguas cristalinas, para que tu visita sea perfecta y sin sorpresas.
La magia de este lugar radica en que es una naciente natural. El agua no viene de kilómetros de tuberías ni de ríos turbios; brota directamente de las rocas de la montaña.
Ir a este hermoso destino turístico es, sin exagerar, una experiencia muy rehabilitadora. Desde el momento en que llegas, sientes cómo te conectas con la naturaleza. Los árboles que rodean el complejo son pulmones gigantescos; se nota que emanan un oxígeno tan puro que respirar profundo se convierte en un placer. Es el sitio ideal para desconectar del ruido de la ciudad y recargar energías.
Visualmente, Tío Yacu es una postal. Sus aguas tienen un tono cristalino verdoso hipnotizante, producto de la vegetación subacuática y la pureza del manantial. Además, el recinto está decorado con curiosas estatuas de animales que le dan personalidad al paseo: verás un elefante, tortugas y hasta un puma, ideales para las fotos del recuerdo si vas en familia.
El Tío Yacu se encuentra en el distrito de Elías Soplín Vargas, conocido localmente como Segunda Jerusalén, a unos 15-20 minutos de la ciudad de Rioja.
Aunque puedes llegar en mototaxi o colectivo hasta la puerta, te recomiendo probar una alternativa diferente. Si deseas entrar en una aventura más emocionante, puedes optar por ir en unas pequeñas lanchitas.
El trayecto te lleva navegando por el río hasta llegar al mismo centro del Tío Yacu. El precio suele rondar entre los 3 y 5 soles por persona (puede variar dependiendo del día o la temporada), pero vale totalmente la pena por las vistas y la brisa antes de llegar a las pozas.
Para que organices tu bolsillo, aquí te dejo los costos que manejé en mi última visita. Es un destino bastante económico para la calidad de experiencia que ofrece.
Costo de entrada y alquiler de flotadores (cámaras)
Créeme, alquilar la llanta es la mejor inversión. Estar flotando relajadamente en esas aguas, dejándote llevar suavemente por la corriente sin hacer esfuerzo, es la definición de paz.
Debes saber algo importante antes de saltar: son aguas frías. Al ser agua que sale directamente de una naciente subterránea, la temperatura es baja, muy refrescante para el calor de la selva.
Bañarse en esas aguas cristalinas es revivificante. Al principio la impresión del frío te despierta cada célula, pero una vez que te acostumbras, la sensación de pureza en la piel es inigualable. No es agua estancada; fluye constantemente, lo que garantiza su limpieza.
No te preocupes por el hambre después de nadar. En este destino turístico también hay mucha gastronomía regional por disfrutar. Dentro del complejo encontrarás puestos que ofrecen platos típicos como el Juane, la Cecina con Tacacho o pescados de río. Los precios suelen ser razonables y comer con vista al río completa la experiencia amazónica.
Calzado de agua: Si tienes "aquashoes", llévalos. El fondo es natural y puede haber piedritas.
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